La nostalgia y el anhelo de tiempos pasados se apoderan de los aficionados de la Selección Peruana, quienes sueñan con el regreso de Ricardo Gareca, el entrenador que dejó una huella imborrable al llevar al equipo a destacadas actuaciones en la Copa América y el Mundial 2018. Sin embargo, la posibilidad de su retorno no es tan simple como parece.
Con Juan Reynoso al mando y la selección sumida en una crisis con 0 goles, solo 1 punto en las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026 y ocupando el último lugar en la tabla de posiciones, la figura del actual director técnico no goza de respaldo entre los hinchas . La opción de Gareca, con su historial exitoso, surge como una esperanza para cambiar el rumbo del equipo.
Sin embargo, el retorno de Gareca parece condicionado por un elemento crucial: la presencia de Agustín Lozano en la presidencia de la Federación Peruana de Fútbol (FPF). Gareca, según se informa, no estaría dispuesto a regresar mientras Lozano ocupe dicho cargo. Esta condición deja en claro que la relación entre el entrenador y el actual presidente no es la más favorable.
La Selección Peruana, en la mira de la crítica, se encuentra en una situación desafiante, mostrando señales de ruina en su desempeño. La falta de audacia y rebeldía en los partidos se convierte en una de las principales críticas, y la posibilidad de un cambio de timón con la vuelta de Gareca se presenta como una narrativa deseada por los seguidores. Sin embargo, la complejidad de las circunstancias, incluida la relación entre Gareca y Lozano, plantea incertidumbre sobre el futuro del equipo y quién ocupará el banquillo técnico en los próximos capítulos de la Selección Peruana.




