CHOLO SOY

Si para representar al Perú como embajador hay que tener los rasgos raciales del país en el cual vas a trabajar, diríamos que la señora Chávez no tendría cabida por ningún lado.


Escribe: Jorge Paredes Terry

Cholo soy y no me compadezcas.
Que esas son monedas que no valen nada
Y que dan los blancos como quien da plata
Nosotros los cholos no pedimos nada.

Esta icónica canción es una adaptación del poema No me compadezcas del argentino Boris Elkin. Luis Abanto Morales cambió algunas palabras y lo musicalizó, allá por el año 1973.

Este grito de indignación hecha canción cobra relevancia ahora que una dirigente fujimorista, fiel a su estilo, dice que Zevallos no puede ser representante del Perú ante la OEA por tener rasgos andinos y que debería ser nombrado embajador en Bolivia, he sido crítico de este gobierno y lo seguiré siendo por la ineptitud y falto de criterio en su actuar, pero de ahí a quedarse callados cuando una irracional, infame y ruin mujer insulta al 80% del país que tenemos rasgos andinos, es otra cosa.

SIGUIENDO EL CRITERIO DE MARTHA CHÁVEZ.

Si para representar al Perú como embajador hay que tener los rasgos raciales del país en el cual vas a trabajar, diríamos que la señora Chávez no tendría cabida por ningún lado, me he dado el tiempo de comparar su fisonomía con diversos tipos de personas y esta no calza en ningún lado, la raza que la señora posee es indefinida por lo tanto no sirve para un cargo como tal, salvo que se cree el país de reptilianos, ahí sería presidenta.

EL DESPRECIO POR LA RAZA Y ORIGEN NOS HACE EL PAÍS QUE SOMOS.

Dice CEPAL en un estudio hecho hace más de una década, sobre este tema.

En América Latina y el Caribe hay entre 33 y 40 millones de indígenas divididos en unos 400 grupos étnicos, cada uno de los cuales tiene su idioma, su organización social, su cosmovisión, su sistema económico y modelo de producción adaptado a su ecosistema.

Cinco países agrupan casi el 90% de la población indígena regional: Perú (27%), México (26%), Guatemala (15%), Bolivia (12%) y Ecuador (8%).

La población negra y mestiza afrolatina y afrocaribeña en la región alcanza unas 150 millones de personas, lo que significa alrededor de un 30% de la población total de la región.

Con relación a su ubicación geográfica, se ubican especialmente en Brasil (50%), Colombia (20%) y Venezuela (10%).

Tras siglos de exclusión y dominación, a principios del nuevo milenio los pueblos indígenas, afrolatinos y afrocaribeños presentan los peores indicadores económicos y sociales y tienen escaso reconocimiento cultural y acceso a instancias decisorias.

Además, la discriminación étnica y racial también está en la base de los sentimientos xenofóbicos en los países de la región.

Tal discriminación se transfiere al otro-extranjero, sobre todo si no es blanco y migra desde países caracterizados por una mayor densidad de población indígena, afrolatina o afrocaribeña.

La xenofobia se exacerba si aumenta la masa de desplazados entre fronteras, sea por razones económicas o expulsados por conflictos bélicos; y sobre todo si las migraciones internacionales presionan sobre mercados laborales ya restringidos en los países receptores.

EL DESPRECIO ES NUESTRA HUELLA?

Un estudio interesante sobre el particular se publicó en una Revista de la PUCP.

HUMILLADOS Y OFENDIDOS: UN ESTUDIO ACERCA
DEL DESPRECIO Y LA DISCRIMINACIÓN EN EL PERÚ.

Ramón León.
Unilversidad Ricardo Palma. Universidad de Lima.
Juan José Tan Martínez.
Universidad Ricardo Palma.

La imagen del Perú surgida del aporte de estos estudiosos fue la de una sociedad escindida por una fractura esencial, que ha impedido la cristalización de lo que Jorge Basadre llamó «la promesa de la vida peruana» (Basadre, 1958).

Crasas diferencias económicas, racismo, autoritarismo, entre otros elementos de una realidad signada por la injusticia, provocan entre los peruanos un desencuentro radical, una verdadera sensación de extrañeza que torna virtualmente imposible la comunión de sus esfuerzos, impidiéndoles verse y sentirse como iguales en dignidad más allá de las mil diferencias que naturalmente existen entre los individuos.

La conciencia, pero sobre todo el sentimiento DE igualdad (igualdad en dignidad; igualdad en deberes, en derechos, en oportunidades y posibilidades), fundamentales en toda democracia que legítimamente pueda autocalificarse como tal, han sido realidades carenciales en el Perú a lo largo de toda su historia.

El sentirse extraños entre sí, de otro lado, impide el desarrollo del sentimiento de solidaridad, central en la constitución de una identidad grupal, pues «la mirada extraña es por sí misma y de todos modos también una mirada limitada emocional y culturalmente» (Heinrichs, 1997; p. 55).

Sorprende, por ello, que en una «república sin ciudadanos» (Flores Galindo, 1994); en un país en el cual hay ciudadanos de primera y segunda categorías (Montoya, 1992), y, como recientemente lo ha señalado López (1997), «ciudadanos reales e imaginarios», surja y se exprese un sentimiento de consecuencias dramáticas para las relaciones interpersonales: el desprecio.

CHOLO SOY.

Vengo de la sierra, orgulloso de ser serrano, de mis raíces, de mi folklore, de mi música, mi comida y de mi gente, sobre todo de mi gente, no los cambiaría por nada, soy feliz al regresar por los caminos polvorientos, tomar el agua de los manantiales y sentir la brisa fría en los pómulos, esa indescriptible sensación de sosiego y felicidad hace que ame más a mi patria y que busque emanciparla de los que tienen el alma negra, nuestra misión será liberarla de aquellos que usan el desprecio como arma, nuestro escudo será la fuerza patriotica de nuestros mártires, la sangre inca y el valor de Túpac Amaru y Micaela Bastidas.

Mis compatriotas, que nuestra sangre hierva de orgullo inca, que nuestras voces se alcen en un solo canto de libertad y patriotismo, que nuestros hijos caminen libres de los viejos anacronismos raciales y culturales, el Perú es uno y no lo dividirán los de siempre, construyamos el país del futuro, caminemos juntos. 🇵🇪. 🇵🇪. 🇵🇪. 🇵🇪


Like it? Share with your friends!