El senador brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, rompió su silencio este miércoles 28 de octubre luego de abandonar Brasil con destino a Estados Unidos, tras su derrota electoral frente al mandatario izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva. A través de una carta dirigida a la nación brasileña, el excandidato presidencial defendió su decisión de salir del país junto a su familia y expresó su preocupación por las acciones judiciales en su contra, que considera parte de una persecución política contra la oposición conservadora.
«No voy a someter a mi familia a esto y mi país no merece volver a pasar por esta vergüenza internacional», manifestó Bolsonaro en su pronunciamiento público. El dirigente del Partido Liberal rechazó que su salida constituya una fuga y aseguró que decidió trasladarse a territorio estadounidense para proteger a sus familiares. Asimismo, se proclamó como el verdadero presidente electo de Brasil, al cuestionar los resultados de los comicios que otorgaron la victoria a Lula da Silva.
La salida del político brasileño se produjo después de que el magistrado Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, ordenara la entrega de sus pasaportes y le prohibiera abandonar Brasil en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero y otras irregularidades financieras. Sin embargo, Bolsonaro incumplió las restricciones y llegó a Miami acompañado de su esposa y sus dos hijas. El senador sostiene que las medidas judiciales buscan intimidarlo, mientras las autoridades brasileñas evalúan las consecuencias legales de su viaje.
Desde Estados Unidos, Flávio Bolsonaro anunció que continuará encabezando la oposición al gobierno de Lula y que presentará una estrategia de movilización política mediante mecanismos pacíficos y legales. También agradeció al presidente estadounidense Donald Trump y al mandatario argentino Javier Milei por el respaldo recibido. Su permanencia en territorio norteamericano abre un nuevo escenario de tensión entre Brasilia y Washington, en medio de las diferencias políticas entre la administración izquierdista brasileña y los sectores conservadores que respaldan a la familia Bolsonaro.
