El Perú dará un nuevo paso en su apertura comercial internacional con la entrada en vigor, este 1 de noviembre, del Protocolo de Optimización del Tratado de Libre Comercio (TLC) con China. La medida, oficializada mediante el Decreto Supremo N.º 012-2026-MINCETUR, busca fortalecer las exportaciones nacionales, atraer inversiones y facilitar las operaciones comerciales con el principal socio económico del país. La actualización moderniza siete capítulos del acuerdo vigente desde 2010 e incorpora otros cinco, adaptando las relaciones comerciales a las nuevas exigencias de la economía mundial.
Entre las principales novedades destacan las disposiciones sobre comercio electrónico, competencia, cadenas globales de suministro, cooperación en normas técnicas y protección ambiental. Estas modificaciones permitirán establecer mejores condiciones para que las empresas peruanas, especialmente las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), amplíen sus oportunidades de negocio en el mercado asiático. Asimismo, se busca simplificar los procedimientos aduaneros, mejorar el intercambio de información logística y reducir las dificultades administrativas que enfrentan los exportadores e importadores.
El acuerdo también contempla mejoras en las reglas de origen, medidas sanitarias y fitosanitarias, propiedad intelectual, comercio de servicios e inversiones. Estas disposiciones apuntan a fortalecer sectores estratégicos como la agroexportación, las telecomunicaciones y el transporte multimodal. Además, se promueve la protección de productos peruanos vinculados a determinadas zonas geográficas y una mayor cooperación empresarial. La modernización no implica una nueva reducción general de aranceles, sino el perfeccionamiento de las condiciones comerciales existentes para impulsar la competitividad nacional.
La actualización del TLC cobra especial importancia debido al peso de China en la economía peruana. Según cifras del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, el gigante asiático concentra alrededor del 35 % del intercambio comercial del país, mientras que las exportaciones peruanas hacia ese destino alcanzaron los US$ 32.600 millones durante 2025. Este escenario representa una oportunidad para consolidar el crecimiento económico mediante la inversión privada, la apertura de mercados y la generación de empleo. Sin embargo, el desafío será aprovechar las nuevas reglas para diversificar las exportaciones, fortalecer la producción nacional y evitar que la relación comercial dependa principalmente de la venta de materias primas.
