La lectura es una actividad que aporta múltiples beneficios para nuestro desarrollo personal e intelectual. Leer nos permite ampliar nuestro vocabulario, mejorar nuestra ortografía, estimular nuestra imaginación, adquirir conocimientos, desarrollar nuestro pensamiento crítico y disfrutar de momentos de ocio y placer.
Sin embargo, muchas personas no leen con frecuencia o no disfrutan de la lectura por diversas razones: falta de tiempo, de interés, de concentración o de hábito. Por eso, en este artículo te compartimos algunos tips para formar hábitos de lectura y convertirte en un lector asiduo y entusiasta.
Elige libros que te gusten: no leas por obligación o por moda, sino por gusto. Busca libros que te llamen la atención por su tema, su género, su autor o su portada. No te fuerces a terminar un libro que no te engancha o que te aburre. Recuerda que hay miles de opciones para todos los gustos y edades.
Crea un espacio y un momento para leer: busca un lugar cómodo, tranquilo y con buena iluminación donde puedas leer sin distracciones ni interrupciones. También elige un momento del día en el que tengas tiempo y energía para dedicarte a la lectura. Puede ser por la mañana, por la tarde o por la noche, según tu preferencia.
Establece una rutina y un objetivo: fija una hora y una duración para tu sesión de lectura diaria. Puede ser media hora, una hora o más, según tu disponibilidad. También establece un objetivo de lectura mensual o anual. Puede ser un número de libros, de páginas o de capítulos que quieras leer en ese periodo.
Lleva un libro siempre contigo: aprovecha los momentos libres o muertos que tengas durante el día para leer un poco. Puede ser mientras esperas el transporte, en una sala de espera, en una cola o en un descanso. Lleva un libro siempre contigo en tu bolso, en tu mochila o en tu teléfono.
Comparte tus lecturas con otros: busca personas con las que puedas comentar tus lecturas, intercambiar opiniones, recomendaciones o críticas. Puede ser un amigo, un familiar, un profesor o un grupo de lectura. Así podrás enriquecer tu experiencia lectora y motivarte a leer más.
Estos son solo algunos tips para formar hábitos de lectura, pero hay muchos más que puedes descubrir y aplicar según tu estilo y ritmo de vida. Lo importante es que disfrutes de la lectura y que la conviertas en una parte esencial de tu día a día.