Las evidencias disponibles indican que el origen de Ama Sua Ama Llulla Ama Quella no se encuentra documentado en tiempos del Tahuantinsuyo. La fórmula significa “no seas ladrón, no seas mentiroso y no seas ocioso”, pero habría surgido siglos después como una construcción idealizada del pasado incaico.
El lingüista peruano Rodolfo Cerrón-Palomino estudió esta trilogía en su trabajo Sobre el carácter espurio de la trilogía moral incaica. El investigador no encontró la expresión completa en cronistas como Pedro Cieza de León, Garcilaso de la Vega, Guamán Poma de Ayala o Juan de Betanzos.
El registro que cambió la historia del supuesto código inca
La referencia escrita más antigua conocida aparece en las Memorias del general Miller, publicadas en Londres en 1829. El militar británico Guillermo Miller participó en la Independencia del Perú y presentó esas máximas como principios atribuidos a los antiguos peruanos. No aportó una fuente incaica o colonial que probara esa procedencia.
El arqueólogo John Rowe situó la posible formación de esta tradición cerca del movimiento nacional inca del siglo XVIII. En aquel periodo, varios intelectuales construyeron una imagen ejemplar del imperio. Tomaron referencias de los Comentarios reales y las combinaron con ideas políticas de la Ilustración.
Otra investigación del historiador cusqueño Víctor Angles Vargas sostiene que la frase no funcionó como saludo ni como código oficial de los incas. Su estudio atribuye su elaboración a españoles establecidos en el Perú y confirma la falta de testimonios tempranos.
La trilogía conserva un fuerte valor ético y cultural, aunque su origen histórico resulte distinto al enseñado en muchos colegios peruanos. Presentarla como una tradición posterior permite reconocer su influencia sin convertirla en una norma comprobada del Tahuantinsuyo.
